La gestión de la configuración y del cambio son dos procesos sobre los que pivotan el resto de procesos de la gestión del servicio TI, gracias a ellos el proveedor de servicios puede controlar adecuadamente los cambios que se producen en los componentes del servicio y la infraestructura que los soporta, y disponer de una base de información precisa y actualizada de la configuración, elemento indispensable para la toma de decisiones de todos los procesos incluido gestión del cambio.
Gestión de la configuración
El objetivo de este proceso es definir y controlar los componentes del servicio y de la infraestructura, manteniendo información precisa y actualizada sobre la configuración.
Este proceso se ocupa de la identificación, control y verificación de los Elementos de Configuración (CI-Configuration Item) que componen un servicio, registrando su estado y dando información para el apoyo al resto de los procesos de Gestión de TI.
Por lo tanto, gestión de la configuración es el proceso que garantiza que la información necesaria para la adecuada gestión de los servicios TI esta correctamente registrada y administrada.
Gestión del cambio
El objetivo de este proceso es asegurar que todos los cambios son evaluados, aprobados, implementados y revisados de una manera controlada.
Este proceso controla los cambios de forma eficiente de acuerdo con los compromisos de servicio y con el mínimo impacto en el entorno de producción. Para ello implanta una gestión integral de los cambios proporcionando una visión conjunta que facilita al análisis de los riesgos y la toma de medidas a adecuadas para garantizar el éxito del los cambios y minimizar su impacto negativo en el negocio de los clientes. (uc3m, 2005)
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